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Resumen:
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Llevarle el regalo de cumpleaños a tu madrina puede convertirse en una historia complicada (sobre todo si hay monos de por medio). Claro que eso no es nada comparado con tener un hermano que es como un ñandú o una hermana enamorada. Y si además tenés un tÃo que se llama Torcuato y que dice ser un oriental de ley, ni te cuento.
Hablando de tÃos, un consejito: no lleves demasiadas tÃas a la fiesta de fin de año de tu escuela. Y hablando de escuelas, no te olvides de que los viernes con tormenta a algunas maestras les pueden pasar cosas muy raras...
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